martes, 10 de noviembre de 2015

¿A donde termina un derecho y comienza el otro?

En Argentina existe una forma bastante particular de protestar, que es a la cual voy a hacer referencia: Los piquetes. No creo que haga falta que explique lo que son, ya que seguramente la mayoría de nosotros los hemos sufrido. El objetivo de esta publicación es plantear un interrogante: ¿Qué se debería hacer? La idea es que el tema les quede dando vueltas en la cabeza un rato.
Hagamos por un rato como si fuésemos piqueteros. Entremos en su cabeza, pensemos como ellos. Si tuviese que reclamar por un derecho que se está incumpliendo, ¿Cuál sería la forma más efectiva de recuperar el cumplimiento del mismo? ¿Reclamar en una plaza? Poca gente lo vería ¿Repartir volantes? Tiene poco alcance. La única forma de que nuestro reclamo tenga difusión y llegue hasta algún gobernante o alguien con poder, es a través de los medios de comunicación. ¿Cuál es la forma que tenemos a nuestro alcance para llegar a los medios de comunicación? ¡Cortar la calle! Al cortar la calle, los medios de comunicación tienen una noticia. Tienen que informarle a la gente que pasa todos los días por ese lugar, que hoy no van a poder hacerlo. ¿Por qué no van a poder hacerlo? Ahí está la magia. Tienen que contar que hay un piquete y la razón del mismo. Al tomar difusión, la información se expande por todo el territorio nacional y cobra una dimensión mucho más grande y esto presiona a los gobernantes. Como método de acción, es muy efectivo. Pero, ¿y la gente que quiere circular libremente como debería poder hacerlo? Ellos no tienen la culpa.
Ahora, pongámonos en el lugar del trabajador que sale en su flete, como todas las mañanas, a hacer una entrega al kilómetro 35 de la panamericana. Se sube a la ruta y en el kilómetro 25 hay un corte. ¿Qué hace? Nada. No puede hacer nada. Los únicos que pueden hacer algo son la policía, pero la policía responde al gobierno. ¿Qué piensa el hombre que está sentado en su flete esperando para pasar? Quiere que se vayan, que no corten más la ruta, que vayan a reclamar a otro lado. Pero si esto fuese así, el piquete perdería la difusión de los medios. La gente se enoja, se impacienta, putea. Se genera un clima tenso. Los piqueteros consiguen lo que quieren: atención.
Por último, pongámonos en el lugar del gobierno. Pensemos como políticos. Estás sentado en tu escritorio cuando te comunican que hay un corte en la Panamericana. Lo único que tenes que hacer es dar una orden. Pero no podes, porque te costaría votos. Tampoco podes porque quedas como un violento. Pero los piqueteros tampoco pueden cortar la ruta, porque están violando un derecho del resto de la gente. Entramos en un dilema: Si no saco a los piqueteros, se van a quedar hasta que les den lo que quieren. La gente que está en los autos se va a impacientar, a enojarse, a ponerse violenta. Si los saco, pierdo votos, lastimo gente y, tal vez, la causa sea justa y merezca ser escuchada, por lo cual sería injusto.
Entonces: ¿Qué hacemos? Es un gran dilema. ¿A dónde termina el derecho a la protesta y a donde empieza el derecho a la libre circulación? ¿Hay que reprimir? ¿Hay que dejarlos cortar la calle? ¿Hay que darles lo que quieren, sea cual sea su reclamo? ¿Alguien sabe que hay que hacer? Yo, personalmente, no. Lo que si me gustaría es que se pudiese llegar a un punto medio en el cual todas las partes salgan beneficiadas. Sería muy bueno que el próximo gobierno, sea quien sea, actúe de forma conciliadora e intente resolver este problema, ya que perjudica a una gran cantidad de gente

martes, 11 de agosto de 2015

YO CREO

"¿Vos te crees que algún político puede cambiar algo?" me preguntó una fiscal en la misma mesa en la que yo fiscalizaba, y me hizo reflexionar. Yo le dije que si, convencido, que por eso estaba ahí, fiscalizando. Pero, ¿Por que serías fiscal si estas convencida de que gane quien gane todo va a seguir igual?

Me toco fiscalizar en una pequeña escuela de Pilar. Eran solo 3 urnas. En el colegio, escuche a la directora decir que no había gas. La luz no llegaba hasta mi mesa, porque era la mas apartada del colegio. Obvio, por eso esta justificado que no llegue la luz. Estaba lleno de cucarachas caminando por las paredes (Centro de formación laboral Nº1, en Pilar, por si a alguien le interesa ir a chequear)

Por otro lado, me toco votar en otra escuela, donde las calles eran de tierra y estaban inundadas. Pero claro, llovió, así que esta todo bien, obvio.

Pasaron varias horas, llegaron las 18:00 y se cerraron las urnas. A la hora del recuento de votos, cuando veían que las boletas opositoras aumentaban su cantidad, se hablaban en secreto. Se miraban de reojo. En pleno escrutinio se cortó la luz dos veces, pero llovía, así que esta justificado, ¿no? Llueve y se corta la luz, ¿por que? Porque es así, porque pasa siempre. Obvio.

Faltan dos meses para las próximas elecciones. Hay tiempo para pensar el próximo voto. Hay tiempo de arrepentirse, de cambiar, de convencerse de que los argentinos estamos para muchísimo más. No nos creamos la mentira de la igualdad y la justicia social, si el mismo gobierno que te promete eso no asfalta las calles ni hace obras para mejorar la calidad de vida de la gente que más lo necesita. Justicia social es igualdad de oportunidades y, hoy en día eso no existe. La única oportunidad que te dan es de mantenerte como estas y más a los que menos tienen. Te dan la oportunidad de no progresar.

Votemos por algo mejor. No volvamos a elegir a los mismos de siempre, corruptos e ineficientes que gobiernan "para unos pocos". No lo digo porque beneficien a una minoría, sino porque perjudican a una mayoría con el constante abandono y falta de Estado en la gran mayoría del país. Prometen educación pública de calidad, seguridad y estabilidad y dan todo lo contrario.

Tenemos en nuestras manos la oportunidad de elegir algo distinto, que de una vez por todas termine con el abandono y se pongan a trabajar en beneficio, primero, de los que más lo necesitan realmente. Que se les den las herramientas para crecer, pero crecer de verdad. Tenemos la oportunidad de elegir un gobierno que piense a largo plazo. Que genere confianza en el pueblo y que eso vuelva a generar puestos de trabajo. Que cambie el hablar por el hacer. Tenemos en nuestras manos la oportunidad de cambiar la realidad de nuestro país.

Estamos para mucho más, merecemos más. Argentina merece más. ¡Cambiemos, estamos a tiempo!

jueves, 28 de mayo de 2015

Peronismo Vs. Ideales

¿Que significa ser Peronista hoy en esta época? Hoy en día, el término "Peronismo" es un término vacío de contenido. Hay algo que me pregunto muy seguido: ¿Cómo pueden existir Peronistas de derecha y de izquierda? ¡Perón era uno solo! O tomaba decisiones progresistas o conservadoras, o de izquierda o de derecha, pero no ambas. ¿Cómo puede ser que dentro del partido peronista (Partido Justicialista) haya habido candidatos tan distintos, como por ejemplo Carlos Menem y Néstor o Kirchner? Uno es casi exactamente lo contrario del otro. Compitieron en elecciones proponiendo casi lo opuesto entre ellos ¿Y la ideología del movimiento donde quedó? Se perdió la importancia de los ideales dentro de esta corriente de pensamientos.
Esconderse detrás del lema de "Perón, Perón, qué grande sos" es un gran colchón de votos, eso seguro. Es el único beneficio que les puede traer a los políticos auto-calificarse como partidarios de este lema. 
Considero que existen peronistas leales a la ideología de este ex presidente, pero hay muchos que no. La gran mayoría de los políticos peronistas ponen primero al poder y segundo a la ideología en escala de importancia.
Hace poco escuche a Urtubey en América (Que por cierto me pareció bastante coherente. Realmente no tengo tanta información sobre las políticas que adopto para la provincia que gobierna). Le consultaron sobre si prefería a Randazzo o a Scioli. No respondió. No le convenía responder por uno o por el otro, porque eso sería jugársela por un lado y en el peronismo no está bien visto tener ideales. Solo la búsqueda constante de poder sin importar la forma. Lo único que importa es llegar. Tener tu lugar, tu banca, tu cargo. La única lealtad que existe, hoy en día, es al poder. 
Ser Peronista te habilita a estar con Massa o con Scioli, siendo uno bastante distinto del otro. Lo que los une a ambos es que están bajo el mismo rótulo: "Soy peronista".

O existieron muchos Perón con ideologías distintas, o el Peronismo es un concepto vacío. Una de dos.


Alan Braier