martes, 28 de junio de 2016

Reino ¿unido?: El panorama político tras la victoria del Brexit

La permanencia o el abandono a la Unión Europea (UE) como Estado miembro fue, es y será una decisión trascendental para el Reino Unido, la cual condicionará sus relaciones políticas y económicas con el resto del mundo, como también su estabilidad social y geográfica.

Como ya es de público conocimiento, el viernes 24 de Junio a la madrugada se confirmó lo que las encuestas no pudieron predecir: La victoria del Brexit ─ abreviatura de Britain (Gran Bretaña) y Exit (Salir, abandonar) ─ por sobre el Bremain ─ abreviatura de Britain y Remain (Permanecer) ─ por una diferencia mínima de un 1,5% de los electores, en una elección celebrada el día anterior.

A partir del momento en que se conocieron los resultados, comenzaron a sentirse los quiebres políticos en el Reino Unido, en Europa y en el mundo.

El partido actualmente en gobierno, el Partido Conservador, se encontraba (y se encuentra) dividido internamente en cuanto a este referéndum. Una gran cantidad de parlamentarios representantes de esta agrupación estaban a favor de la permanencia en la UE, incluyendo al Primer Ministro. Casi de inmediato a que se dieran a conocer los resultados, David Cameron presentó su renuncia, quien dice no estar preparado para guiar al país por este camino. Se estima que habrá nuevas elecciones en octubre.

Por otro lado, el líder del Partido Laborista, principal partido opositor en el parlamento, se encuentra en una situación difícil dentro de su agrupación. Los integrantes del partido hacen referencia a que Jeremy Corbyn no fue capaz de guiar al electorado laborista hacia el Bremain, lo que lo llevó a una pérdida de credibilidad interna, y ya se esté hablando de su reemplazo.

A nivel geográfico interno, comenzó a rumorearse que se llevará a cabo un segundo referéndum de independencia en Escocia, quienes votaron en un 62% a favor de la permanencia. En 2014, una de las razones por las cuales triunfó la permanencia de Escocia dentro del Reino Unido fue por la relación comercial a través de la Unión Europea. Ahora, sin contar con esto, el panorama es completamente diferente.

Como si esto fuera poco, algunos políticos y financistas londinenses comenzaron a barajar la posibilidad de la independencia de Londres del Reino Unido y la formación de una Ciudad-Estado, como Singapur. Esto se debe a que dentro de este territorio, el Brexit perdió por un 20%. Está claro que es una opción muy remota, pero se encuentra latente en los pensamientos de algunos políticos.

A nivel europeo, el Brexit tuvo un impacto inmediato, pero técnicamente nada cambiará hasta que Gran Bretaña y la Unión Europea negocien los términos de la salida. Post encuentro de los Primeros Ministros y/o Presidentes de los restantes países fundadores, se le solicitó al Reino Unido que abandone todo lo más rápido posible. Tienen dos años para acordar las condiciones y ponerse de acuerdo, pero en el caso de no hacerlo, tendrán que apegarse a las reglas de la Organización Mundial del Comercio, como cualquier otro país. De cualquier forma, al tratarse de la quinta economía a nivel mundial, se cree que podrían negociar un tratado de libre comercio sin tener que aceptar el libre movimiento de personas ni otras regulaciones, las cuales fueron algunas de las causas que llevaron a esta decisión.

La importancia de lo que se decidió también influye en la inmigración. La política inmigratoria será mucho más restrictiva, aunque aún no se sabe con certeza cuáles serán las consecuencias para los residentes europeos en territorio del Reino Unido y viceversa.
Esta decisión también impacta de lleno al clima social de la región. Hubo una brecha generacional muy marcada en cuanto a esta decisión: El 75% de los jóvenes de entre 18 y 24 años votó por la permanencia. De una manera totalmente opuesta, el 44% de los ciudadanos de entre 50 y 64 años, votó por quedarse en la UE y solamente el 39% de los mayores de 65 eligió igual que los jóvenes.

Los más jóvenes apoyan su decisión haciendo mención a que, con la victoria del Brexit, perdieron la posibilidad de trabajar en 27 distintos países. “El futuro de nuestro país fue decidido por aquellos que no estarán aquí para vivir las consecuencias. Que desastre. #NotInMyName” fue uno de los tantos tweets que enviaron los jóvenes pro-Bremain. #NotInMyName (#NoEnMiNombre) hace referencia al descontento que tienen las generaciones más jóvenes hacia decisión que, según las encuestas, tomaron las generaciones más grandes sobre su futuro. No decidirás en mi nombre, dicen.

Está más que claro que el camino que tendrán que recorrer el Reino Unido y la Unión Europea recién comienza. Se tomó una decisión que condiciona al mundo entero, política, económica y socialmente. De lo que no me queda ninguna duda, es que esto recién empieza. Falta mucho por recorrer y mucho por negociar. El tiempo los juzgará.

lunes, 22 de febrero de 2016

Alabado seas

Últimamente me viene llamando mucho la atención lo muy personalista que es la sociedad en la que vivimos. Principalmente desde el lado de la política, pero no es el único ambiente en el que lo noté.

Me llama la atención cómo militantes (Yo siendo parte de ese mundo, pero sabiendo separar lo que está bien de lo que está mal, sin ser fanático de nadie) hablan y piensan sobre su referente. Me llaman la atención los fanáticos de Macri, o de Cristina, pero también los que creen que todo lo que hace uno o el otro está mal. Me cuesta entender a la gente fanática de gente. Pero no de un músico o de un deportista. De un político. 

Tal vez, como es algo que nunca me pasó, no logro entenderlo. Me parece que no es algo sano. Siento que la gente que lo es, vive en esa etapa del amor donde todo lo que hace la otra persona es increíble, pero nunca lo supera, nunca pasa a otra etapa.

También entra la religión en este análisis. Los fanáticos del Papa. Un hombre (sea Francisco o sea cualquiera) que hasta no ser Papa, no era famoso. Después de que un grupo de personas, como vos y como yo, lo seleccione como Papa, cobra fama y automáticamente es querido por millones. Es la máxima autoridad dentro de la iglesia católica, por lo que sería la persona más cercana a Dios viviendo en la tierra, supongo. Y todo eso porque lo eligieron un grupo de hombres... Tremendo. El Papa no era Superman antes ni lo será después de ser elegido. Es una persona de carne y hueso. Es un político.

Mezclé temas, pero me parece que están conectados. El fanatismo desmedido lleva a "religionizar"El Papa tiene poder político y los políticos son venerados. Me parece que estamos mezclando las cosas. Justificar todo nunca puede estar bien. Nunca todo lo que alguien haga puede estar bien, y menos viniendo de un político. Muchas cosas de las que pasan en la política no están ni bien ni mal, dependen de la percepción que tengas de las cosas y la posición en la que vivas. Depende de tu ideología y de tu forma de ser. 


Siento que la militancia se convirtió en religión, y como seguramente siempre pasó, la religión es política. Seguramente siempre haya existido la militancia ortodoxa en todos los partidos, pero aumentó. Creo que es algo que debería cambiar, porque ser fanático hace que no puedas ver la realidad, perdes la objetividad por completo. Una cosa es apoyar un partido, otra cosa es alabar a un individuo. Una cosa es tener tus propios ideales, y otra cosa muy diferente es que tus ideales sean una persona.